Dana Marschz es un buen tipo que intentó por todos los medios salir adelante como actor y que ha acabado convirtiéndose en un mediocre maestro de teatro de instituto. Aunque podría parecer imposible, su trabajo como profesor resulta aún peor que como actor: Su mujer no le quiere, los estudiantes se ríen de él y, para colmo, un crítico de tan ...