David Filme
Películas
Series
Títulos
Volver
3,0
Publicada el 19 de marzo de 2025
"La Bruja" es un interesante film de terror sobrenatural, dirigido por el debutante Robert Eggers. El joven diseñador y director teatral Robert Eggers debutó con esta refrescante e interesante radiografía psicosocial sobre la superstición y la brujería en la previa a los infames Juicios de Salem (1692), procesos inquisitoriales que sembraron el pánico y la histeria colectiva entre la población puritana en la Nueva Inglaterra del siglo XVII. Y la clave de su éxito estará en su acertada revisión, sugerente y ambigua, de un mal ominoso e invisible, sobre la brujería y la existencia del demonio, ejercicio cinematográfico que intenta emular, con eficiencia y guardando las enormes proporciones, los grandes clásicos del cine brujeril, como "Häxan" (1922) de Benjamin Christensen, "Vredens Dag" (1943) de Carl Theodor Dreyer, "Curse Of The Demon" (1957) de Jacques Tourneur, "Rosemary's Baby" (1968) de Roman Polanski y "Suspiria" (1977) de Dario Argento, por nombrar los más emblemáticos. La fascinación de Eggers por las brujas, que viene de la infancia, y en tanto legendarios seres perversos y arcanos, lo llevará a escoger el camino contrario al que el espectador esperaría, y que materializará de acuerdo a las creencias y superstición de los protagonistas, personajes obsesivos e incluso delirantes, que intentan explicar lo que no comprenden en base a lo que creen que existe y no lo que ven en realidad. Por lo mismo, no será extraño que los momentos más espeluznantes del film se logren cuando el director exponga el cristianismo más puro y extremo, que ante un supuesto culto satánico con un macabro bosque como telón de fondo.

"The Witch" (2015) aborda variadas temáticas, sin embargo, todas están estrechamente relacionadas. Así, el leitmotiv de la cinta se mueve entre el fanatismo religioso y el miedo crónico al demonio, elementos que están fuertemente intrincados en la personalidad, ideología y actuar de los personajes protagónicos. En el film, Eggers explora todos aquellos miedos adultos de la época, que no dejan de ser los miedos atemporales de los padres de familia, pero que en esa época se materializaban de una forma más fluida debido a las durísimas condiciones de vida en la naciente Nueva Inglaterra, el inhóspito clima, la carencia de recursos y la hostilidad de los indígenas locales. Habla del miedo a perder a los hijos, el miedo a perder las cosechas y los animales y no poder alimentar a la familia, el miedo de tener que enviar a las hijas de empleadas domésticas a otras casas, el miedo a perder la fe, el miedo a comprobar que el demonio existe, el miedo a tener una bruja en la familia. De esta forma, con la superstición y la histeria colectiva, que también empacaron en sus maletas, estos hombres y mujeres no tienen otra cosa más que su férrea voluntad y su fanatismo religioso para enfrentar y sobrevivir a tales condiciones físicas y emocionales. No es de extrañar, entonces, que sean seres sometidos a la religión por el pavor que les producen todos aquellos miedos y amenazas.

Ciertamente, "The Witch" (2015) tiene un inicio pausado, pero no cabe duda que este cuento folclórico, como el propio Eggers lo denominó, requiere una introducción simple pero concreta del contexto histórico, social y religioso de su época. Así será como el espectador comprenderá las motivaciones de esta familia de colonos renegada para abandonar su comunidad y sobrevivir en solitario en las inmediaciones de un siniestro bosque, que pasará de la incertidumbre y la expectativa de las conductas emocionales de sus protagonistas a espeluznantes expresiones sobrenaturales y ambiguas en forma gradual, sin tener que recurrir al terror explícito, a las vísceras y a la sangre. Sin embargo, lo más destacable del trabajo de Eggers se encontrará en su habilidad para construir un ambiente agobiante y pesimista, crónico en realidad, desde el realismo mágico. El despertar sexual de Caleb, que no deja de mirar los nacientes pechos de su hermana Thomasine, la tensión familiar por la pérdida de las cosechas y la progresiva pérdida de la fe, los celos que poco a poco comienzan a apoderarse de la madre en relación a su hija adolescente y la manipulación de los miedos de los padres por parte de los hijos más pequeños, se entrelazan para generar gradualmente una dinámica áspera y demencial que terminará mal para toda la familia, en donde lo escalofriante no será precisamente la presencia de brujería, sino los alcances siniestros de las psiques de sus protagonistas, en donde el amor, la lealtad y la fe serán puestos a prueba de las formas más imperdonables y espantosas.

Uno de sus grandes aciertos será también la hermosa fotografía de Jarin Blaschke, quien saca el mejor partido a las locaciones que Eggers finalmente encontró en Kiosk, Ontario, Canadá, el lugar más remoto e inhóspito que encontró para contextualizar el film. Aprovechando el hostil clima, Blaschke logra capturar la belleza e implacabilidad del enclave, principalmente los alrededores y el interior del mismo bosque, que se alza como una puerta dimensional a horrores inimaginables, que la curiosidad y la necesidad llevará a Caleb y Thomasine a adentrarse más allá de sus miedos en un mundo arcano y maligno. Probablemente, las mejores escenas están en las incursiones de Caleb y Thomasine al bosque, cuando se pierden y el chico encuentra a la voluptuosa bruja en medio del bosque, pero bien vale destacar el epílogo, con Thomasine caminando desnuda hacia la fogata que reúne al aquelarre. La música estuvo a cargo de Mark Korven, quien recibió como encargo de Eggers ninguna referencia a música electrónica. De esta forma Korven se concentró en crear sonidos tensos y disonantes, esencialmente minimalistas, a partir del uso de instrumentos atípicos como el nyckelharpa, instrumento sueco similar al violín y la vihuela de arco. "The Witch" (2015) fue estrenada el 27 de enero de 2015 en el Sundance Film Festival, en donde se quedó con el premio al mejor director y una nominación al Gran Premio del Jurado. Además, obtuvo los premios al mejor guión y mejor estreno en los Independent Spirit Awards; mejor estreno en los Austin Film Critics Association; al mejor director debutante en los Boston Society of Film Critics; al mejor guión en los Bram Stoker Awards; mejor director promesa en los Chicago Film Critics Association; y mejor película de terror y mejor actriz debutante (Taylor-Joy) en los Empire Awards.

Las actuaciones son correctas, el reparto está encabezado por Ralph Ineson, Kate Dickie, Anya Taylor-Joy y Harvey Scrimshaw. Ineson ("The Selfish Giant", 2013) y Dickie ("Red Road", 2006) funcionan, sin ninguna duda, como padres asustados, contrariados y destructivos, en especial el personaje de Katherine que va desarrollando un odio inexplicable hacia su hija Thomasine y cuya alterabilidad termina haciendo mella en William. Por su parte, una soberbia Anya Taylor-Joy ("Split", 2016) se alza como un personaje bisagra, que transitará de la ingenuidad al deseo, obligada por las circunstancias que el destino y su propia familia le imponen. Harvey Scrimshaw, en tanto, que interpreta a Caleb, regala una interesante performance como el niño convirtiéndose en adolescente y que cuestiona la religiosidad de sus padres. No puedo dejar de mencionar a los pequeños pero efectivos Ellie Grainger y Lucas Dawson, quienes interpretan a los manipuladores Mercy y Jonas, los hijos más pequeños de la familia. La modelo australiana Sarah Stephens interpretó a la bruja joven que seduce a Caleb en el bosque, mientras que la nonagenaria Bathsheba Garnett a la bruja vieja.

En definitiva, interesante film de terror sobrenatural, que aborda la brujería de una forma mucho más sugerente que explícita, jugando con un lenguaje narrativo que se pasea entre el realismo y la superstición, pero haciendo mayor hincapié en cómo nuestras perspectivas sobre los demás pueden cambiar bruscamente cuando nos sentimos en peligro y nuestras creencias se apoderan de la cordura.

FilmeClub605426824.wordpress.com