Secuela de la notable Vaiana 8 años después y trayendo las expectativas que se le suponen a una secuela de una primera espada. Lo menos que se puede esperar es un excelente apartado gráfico, una aventura entretenida y algunas canciones épicas de la factoría; pero la realidad es que salvo en lo técnico, en lo que Vaiana 2 es una auténtica maravilla (el agua, los movimientos del cabello, los colores...), en lo demás es bastante más convencional, teniendo una historia un poco rebuscada y poco trenzada y -salvo que el tiempo me quite la razón- sin canciones emblemáticas. Da la sensación de ser una secuela un poco hecha con el piloto automático.