Con la sobriedad de las series británicas que normalmente nos ofrece la BBC (en este caso miniserie), Broken es un drama plagado de verdad con unas actuaciones muy notables y un Sean Bean al frente con un papel contenido y cargado de tormenta en su interior mientras lucha por ayudar a su comunidad. Los problemas de un barrio humilde están bien reflejados, así como los dilemas morales del protagonista de decidir si mantener el secreto de confesión o romper el voto para poder hacer algo más. Son seis episodios que se llevan muy bien sin cliffhangers ni estridencias pero con mucha verosimilitud.