Alauda Ruiz de Azúa pone el acento en el delicado tema de los abusos pero con un enfoque diferente, llevando la trama al seno de una familia aparentemente convencional y obligando a los personajes que rodean a la pareja a posicionarse en este delicado asunto. Nagore Aranburu no puede estar mejor, llevando prácticamente el peso de la historia, bien secundada por Pedro Casablanc y por Iván Pellicer o Miguel Bernardeau en el papel de los hijos (especialmente aquél en el papel del pequeño), y el conjunto en su totalidad es una miniserie muy notable tratando además un tema muy interesante.