Sebastián Lelio ha muerto a los 52 años este viernes 6 de noviembre. El director de cine fue hallado sin vida en su domicilio de Santiago de Chile en torno al mediodía, según informa la prensa local. Los familiares han compartido que el fallecimiento ha sido provocado por "motivos de salud".
"Estamos atravesando un momento de mucho dolor y su recuerdo permanecerá para siempre entre nosotros. Fue una hermosa persona que aportó a la cultura chilena en grandes momentos de su historia. Como familia pedimos respeto a la intimidad y consideración en estos difíciles momentos", ha compartido su pareja, la actriz Amalia Kassai, en redes sociales.
La actriz le ha dedicado unas sentidas palabras en otra publicación poco después: "Sé que para muchos Seba es una persona importante. Iluminaba todo y a todo lo que rodeaba".
El director que nos animó a la inclusión y el respeto a la diversidad
Lelio nació el 8 de marzo de 1974 en Mendoza, Argentina, pero su familia se trasladó a Chile cuando tenía dos años. Comenzó a estudiar periodismo, pero después prefirió matricularse en la escuela de cine de la Universidad de Chile. Así se convirtió en una figura fundamental para la proyección internacional del cine chileno. Desde el comienzo, sus trabajos estuvieron centrados en la identidad personal, las relaciones humanas y las temáticas sociales complejas.
Tras dirigir varios cortometrajes, debutó en el largo con La sagrada familia (2006), que rodó en tres días. Llamó la atención en 2013 con Gloria, un bello retrato de la vitalidad de una mujer adulta mayor que llevó a su actriz protagonista, Paulina García, a ganar el Oso de Plata en el Festival de Berlín. Desde sus inicios ganó, Lelio posicionó sus filmes en certámenes de prestigio internacional como Cannes, Berlín y Locarno.
Lelio logró la consagración global al dirigir Una mujer fantástica (2017), producción que obtuvo el Premio Óscar a la Mejor Película de Habla No Inglesa en 2018. Este galardón marcó un precedente histórico al convertirse en el primer largometraje chileno en la historia en ganar una estatuilla de la Academia. La cinta también conquistó el Premio Goya a Mejor Película Iberoamericana, el Oso de Plata al Mejor Guion en Berlín y un Independent Spirit Award.
Su obra no solo expandió los límites narrativos del cine chileno, sino que abrió debates sociales sobre la inclusión y el respeto a la diversidad a nivel internacional.