En un pueblo remoto del norte de España, rodeado de un inmenso bosque de pinos, los fantasmas del pasado claman por ser escuchados. La casa de piedra de mi familia permanece cerrada con tres candados, testigo mudo de un crimen silenciado.
Durante la festividad medieval, donde los hombres clavan en la plaza el pino más alto, resurgen los ecos de un doble feminicidio ocurrido setenta años atrás: el asesinato brutal de mi bisabuela y su hija. Nadie habló entonces. Pero ha llegado el momento de romper el silencio.