Esta historia sobre un dentista que pierde a su familia en los atentados del 11S y lo deja todo es un drama protagonizado por Adam Sandler y Don Cheadle que trata la tragedia con mucho respeto en una trama de amistad y de la necesidad de hablar y soltar lastre en situaciones extremas. Los dos protagonistas están bastante bien y la historia, sin caer en la lágrima fácil, es dura y realista y Sandler explota la faceta dramática, tan alejada de sus típicos papeles, con solvencia.