Todo conduce a una apoteosis de lo cursi que, al menos, es absolutamente sincera. Muccino y Smith no disimulan: pretenden inundar la platea de lágrimas apelando a la supuesta delicadeza de un espectador muy concreto. Y lo consiguen.
El interés se mantiene mientras el director dosifica con cuentagotas todos los datos sobre las motivaciones y la personalidad de tan misterioso personaje, al que Smith, bien caracterizado, dota de una notable credibilidad.
Fotogramas
Es una película tan cortada a la medida del exitoso Smith que uno diría que él mismo ha elegido su tono (...).
El País
Todo conduce a una apoteosis de lo cursi que, al menos, es absolutamente sincera. Muccino y Smith no disimulan: pretenden inundar la platea de lágrimas apelando a la supuesta delicadeza de un espectador muy concreto. Y lo consiguen.
Metrópoli
El interés se mantiene mientras el director dosifica con cuentagotas todos los datos sobre las motivaciones y la personalidad de tan misterioso personaje, al que Smith, bien caracterizado, dota de una notable credibilidad.
CAHIERS DU CINEMA
Lo que no se entiende es que para ganar un Oscar haya que comportarse como el día en el que Frank Capra descubrió la cocaína.