Si el peor día de tu vida consistió en matar accidentalmente a tu novia con un hacha, amputarte tu propio brazo y ver horrorizado como tus amigos más cercanos son devorados por un batallón de nazis zombis, deberías saber que todo puede empeorar mucho más aún. En el caso de Martin, lo malo no ha hecho nada más que empezar.Continuación de la ...