Partiendo del hecho que hacer cine sobre teatro no es fácil (y mucho menos en estos tiempos), "Thomas Vive" no deja de ser un proyecto ciertamente temerario por varias razones. De inicio se percibe su escaso presupuesto, lo cual no siempre es sinónimo de mala calidad (veáse "Solas" de Benito Zambrano). Tampoco es tarea sencilla encerrar al espectador con un puñado de actores en un monasterio para contarle, a partir de unos ensayos, el drama de un señor del siglo XVI llamado Tomás Moro. Dicho esto creo que los productores merecen un aplauso sólo por respaldar la idea. Entre los aciertos hay que destacar la interpretación de gran parte del elenco, sobre todo Moncho Sánchez-Diezma, Mery Delgado, Javier Centeno y Montse Rueda. El primero es la única razón para no perder interés en una cinta a veces irregular que va de menos a más. También la fotografía y la música contribuyen a ello. El principal defecto es jugar al metateatro de un modo demasiado forzado y artificioso. Moro se basta solo para convencer y todo lo que rodea a su historia resulta innecesario y contraproducente. Hay muchas conexiones con "In the bleak midwinter" de Kenneth Branagh, pero por desgracia aquello era una comedia con muchos guiños a un clásico universal (Hamlet) y esto es un drama sobre un personaje desconocido para el gran público. Pese a todo merece la pena visionarla y descubrir que en Andalucía también es posible hacer otro tipo de cine.