[...] La idea inicial de la película suena interesante y divertida, lo cierto es que la primera media hora no defrauda. Pero cuando la acción se traslada a Hawái se convierte en una sucesión de gags, más o menos originales y vagamente conectados entre sí. Además resulta demasiado predecible, es evidente que el desastre se avecina y que las chicas tarde o temprano la van a liar. Pese a todo, los gags están muy bien construidos y resultan bastante divertidos e incluso hilarantes (el masaje, la ruta en quad…) Muchas bromas sexuales, escatológicas y políticamente incorrectas y un lenguaje vulgar y soez que gustara mucho a su público objetivo, los “veinteañeros”.
Adam DeVine y Zac Efron interpretan a los dos hermanos que dan título a la película, dos chicos amantes de la fiesta y bastante inmaduros. Muchos de los gags se aprovechan del talento cómico de Adam DeVine (Modern family) que funciona, pero que puede llegar a cansar. Por su parte Zac Efron está algo más desaprovechado, me pareció más divertido en Malditos vecinos, incluso tenía más química con Seth Rogen que con DeVine. Algo parecido sucede con Anna Kendrick (Dando la nota), su personaje resulta el menos divertido porque su compañera Aubrey Plaza (Parks and recreation) tiene un personaje tan despreocupado, malhablado y cínico que resulta la más divertida e interesante de los cuatro. Destacar también a Sugar Lyn Beard, una actriz poco conocida aquí, que me ha sorprendido como la sufrida novia.
Comedia ruidosa y tonta, sin más pretensiones, para pasar un rato agradable de risas con los amigos.