No me gusta la Satira. Ni terminé de verla por lo mala que era. Y la actuación de Di Caprio que es uno se los actores que más sigo me decepcionó! Es tan mala que me di el tiempo de escribir.
No mires hacia arriba es una película pretenciosa para hacer sentir bien a algunas personas: al director, al elenco de actores y a los que creen que las personas normales están muy mal por no vivir obsesionadas pensando en el cambio climático. Para el resto de la gente (incluyendo a la mayoría de los que acepta el peligro de una catástrofe climática) no hay nada: la historia es un “te lo dije” que se repite por 2 horas y media. Tal vez ese no era el objetivo de los autores de esta historia original (Adam McKay y David Sirota) pero sí fue la motivación inicial desde donde la escribieron: decirle a la gente que está muy mal (lo que implica que los autores están en lo cierto). El problema es que los autores se equivocaron a la hora de crear la premisa de esta historia: Un cometa amenaza con chocar con la tierra mientras los humanos ignoran sistemáticamente el riesgo que es esa amenaza se convierta en un evento cataclismo. Según McKay el cambio climático es igual que la caída de un cometa, pero si eso fuera cierto no habría cambiado el tema principal de su historia haciendo de la caída de un cometa una alegoría al cambio climático. Una de las ventajas que tiene usar la historia de la caída de un cometa es que el público está de sobra familiarizado con un evento de ese tipo y que es un tema que de entrada cautiva su imaginación. Hasta ahí muy bien para los autores pero entonces procedieron a negar esa realidad pretendiendo que a la humanidad ficticia de su historia no le son familiares los efectos de la caída de un cometa y mucho menos les causa curiosidad que sucedería si se estrella. Esa enorme contradicción entre la realidad de la humanidad y la humanidad plasmada en el guion de Don’t Look Up tira al suelo toda posibilidad de hacer una sátira: nadie en el público se siente representado en esa historia que evidentemente no representa a nadie. En el único lugar donde existen los negacionistas de cometas es en la película Don’t Look Up. La gente que se siente identificada con la historia lo hacen por compartir el discurso de McKay y Sirota de sentirse moralmente superiores por gritar histéricamente que le mundo se va a acabar como lo hacen los protagonistas de su historia ¿pero realmente ellos hacen algo para evitar un cataclismo que no es inevitable como la caída de un cometa? Pregúntele a Leonardo Dicaprio que probablemente esté en su avión privado o en su yate movido por gasolina.