El primer largometraje de Drew Hancock como director sigue el modelo de terror robótico que comenzó a manifestarse tras el reinicio de Chucky en 2019 y la modesta M3GAN. Aunque la idea sobre los peligros de la inteligencia artificial como base del terror tecnológico ya estaban establecidos desde mucho más antes, parece que no fue hasta la llegada de Ex-Machina (2014) que esta idea comenzaría a cobrar fuerza. Desde que se comenzó a tener acceso a la inteligencia artificial a inicios de los 2020 y con la llegada de los nuevos robots por parte de Tesla, lo que se ha visto en el reinicio de Child's Play o en M3GAN ya no parece algo tan ficticio. Companion sigue expandiendo las posibilidades que puede haber en un futuro donde los humanos y la inteligencia artificial conviven en un mismo ambiente. La película inicia de una manera simple haciéndole creer al espectador que no habrá nada interesante, pero la película es una sorpresa inesperada cuando descubrimos quien es Iris y lo que yace detrás. No es una película que se oriente al horror, sino más bien un thriller que al inicio actúa como una película romántica y luego se convierte en una historia de intriga con bastantes momentos humorísticos. La película combina elementos de thriller, romance, suspenso, comedia y humor negro para ofrecer algo bastante fresco y original. Hay un equilibrio bastante estable entre la comedia y la intriga haciendo que la película sea impactante y divertida. Su manejo del suspenso y el humor es como lo que se vio en The Menu, aunque esa película era demasiado seria para que su humor hiciera reír. Companion, por otro lado, no recurre tanto al suspenso y lo usa en un momento apropiado para que la comedia pueda también tener su momento de brillo. Por la manera en que maneja la relación entre humanos y robots es como si una parte se hubiese basado en Futurama y la otra parte se hubiese basado en Black Mirror. De no ser una película de ciencia ficción, esto podría haber sido solamente un thriller sobre las relaciones tóxicas en pareja. Aquí supieron llevar esa idea a otro nivel con la inclusión de una compañera robot y dejando abierta la idea de lo que sería una relación con un robot que puede replicar las emociones humanas a la perfección. Hay que decir primero que esto ya se había visto anteriormente en el segundo episodio de The Outer Limits (1995) y era un tema fascinante que no volvió a ser tocado hasta que se estrenó Ex-Machina. Las relaciones románicas y sexuales entre un humano y una inteligencia artificial son algo que la ciencia ficción lleva años narrando en distintas historias, pero muy pocas veces se ha mencionado si eso conlleva algún riesgo. Que un robot pueda sentir afecto hacia un ser humano es algo que fue profundizado en películas como Cyborg 2 (1993), The Bicentennial Man (1999) y Artificial Intelligence (2001) de una manera bastante positiva. Lo cierto es que sé va desarrollando más la idea sobre que tan humano puede volverse una inteligencia artificial. Tras Ex-Machina, la versión robótica de Chucky y la muñeca M3GAN fortalecieron más la idea de que una inteligencia artificial con emociones demasiado humanas puede llegar a los mismos extremos que llega un humano real. En este caso se trata de las relaciones tóxicas, aunque en Companion es Iris quien sufre de esa relación. Josh no hace nada más que utilizarla y él no solo es el reflejo de un hombre que manipula a su pareja, sino también el de un ser humano que es capaz de cometer con una inteligencia artificial la misma crueldad que comete contra sus semejantes. Además, hay que mencionar que Josh es alguien demasiado descuidado que subestima a Iris y por eso no ha tenido la inteligencia suficiente para desactivarla desde un inicio para evitar todo lo que sucede a lo largo de la película. Si Josh hubiera sido listo, la película no hubiese avanzado. La forma en que esta película presenta el futuro donde los humanos tienen robots como pareja es algo que la hace bastante buena. Lo que hace es reflejar algo que no se aleja de nuestra realidad. El uso de la inteligencia artificial en el mundo real ha dado lugar a que las personas puedan satisfacer sus fantasías por medio de los chats IA donde de cierta manera se puede tener una interacción amistosa, afectiva o sexual con una inteligencia artificial. Incluso desde que se anunció la fabricación de robots femeninos para hombres solitarios, es evidente que Companion ofrece un vistazo a las relaciones entre humanos y robots que ya dejaron de ser pura ficción. Por ende, Companion es una muy buena película que vale la pena ver por lo divertida que es y por su claro reflejo sobre nuestra nueva realidad tras los eventos de la pandemia. Mi calificación final para esta película es un 9/10.