David Verdaguer era una elección idónea para el papel, según el director David Trueba, porque "es catalán, muy natural y tiene el ritmo cómico imprescindible para el papel". También porque no le era muy difícil parecerse al verdadero Eugenio, ya que según contó el actor le bastó dejarse crecer el pelo y la barba para parecerse físicamente. La única protesis requerida para la caracterización fue "una nariz de mentira" que tardaban alrededor de una hora y media cada mañana en ponérsela.
Entre los libros empleados como base para escribir la película se encuentra Saben aquel que diu, escrito por el mismo hijo de Eugenio, Gerard Jofra. En el rodaje también se han contado con varias personas del entorno profesional del humorista, que aparecen interpretándose a sí mismos.