Los peligros de comerse una tarta
por Andrea ZamoraEn la vida todo comienza con un gesto mínimo. La pareja que lleva años junta fue un saludo en su inicio. La rutina de ejercicio asentada en lo cotidiano fue en su origen un propósito. Incluso la adicción al tabaco comenzó con la calada a un cigarro. En el caso de Nathan Caine, el punto de inflexión fue meterse en la boca, masticar y tragar un trozo de tarta de cereza.
Leer la crítica completa de Novocaine: Los peligros de comerse una tarta: 'Novocaine' es tan entretenida y divertida que es como ver salir el sol en temporada de borrascas
Nathan Caine es el protagonista de Novocaine, un ejecutivo bancario de unos treinta años que lleva una vida meticulosamente organizada. Las esquinas de su hogar están protegidas con pelotas de tenis, siempre se ducha a la misma temperatura, utiliza una alarma para recordarse ir al baño y no puede consumir alimentos sólidos. Nathan sufre de una rara condición llamada Insensibilidad Congénita al Dolor con Anhidrosis (CIPA). En otras palabras: no siente dolor. Y aunque parezca un superpoder, resulta ser un grave obstáculo para la supervivencia. No percibe golpes, disparos ni puñaladas. No sabe si se ha fracturado un hueso, se ha cortado o tiene una hemorragia interna. Tampoco es consciente de algo que puede parecer trivial, pero para él podría ser fatal: un mordisco en la lengua. Por eso, comer un trozo de tarta es un salto de fe.
Comerse el pastel de cereza no es lo único que cambia la vida de Nathan, pero sí es el gesto que lo desencadena todo. No se trata solo de masticar, sino también de quién se lo está ofreciendo. Nathan se siente atraído por Sherry, su nueva compañera de trabajo. Con ella, experimenta algo nuevo, algo que nunca había vivido alguien que siempre está al borde de lastimarse sin darse cuenta, que se pasa las tardes solo jugando a los videojuegos y que sufrió 'bullying' por su enfermedad. A su único amigo no lo ha visto nunca, solo lo conoce por la voz. Por eso, cuando Sherry le ofrece probar la tarta y le asegura que no le pasará nada malo, Nathan acepta. Y por eso, cuando unos ladrones atracan el banco y secuestran a Sherry, Nathan decide ir a rescatarla, cueste lo que cueste.
Novocaine es un violento disfrute. Una comedia tan entretenida y divertida que es como ver salir el sol en temporada de borrascas. Dirigida por Dan Berk y Robert Olsen, el filme es un enfoque original dentro del género de acción. Lo que la hace distinta de John Wick (2014) o Nadie (2021) es su protagonista, que no siente dolor y no sabe pelear, pero se ve forzado a hacerlo para alcanzar su meta. De ahí nacen sus ocurrentes escenas de combate, que se convierten en una atractiva mezcolanza de comedia y acción.
En el papel de Nathan Caine, Jack Quaid brilla con carisma, vulnerabilidad y humor. El actor lleva el peso de la película con una naturalidad impresionante. Para los amantes de las comedias románticas, Novocaine también tiene un toque de 'rom-com' y la química entre Quaid y Amber Midthunder, quien interpreta a Sherry, funciona muy bien. Jacob Batalon es un punto a favor del filme con el poco tiempo que tiene en pantalla. Por lo demás, el reparto queda enterrado por un Quaid que se come la película
Aunque Novocaine presenta algunos giros de trama algo previsibles y momentos excesivamente subrayados, en general, cumple con lo que promete: risas, un chute de acción y un protagonista que cae muy bien y engancha.
Si Novocaine fuese una tarta de cereza, mi consejo sería que la pruebes. Te prometo que está muy rica.