"Atrápame si Puedes" es un entretenido drama basado en la vida real de Frank Abagnale Jr., intrépido estafador juvenil, dirigido por Steven Spielberg y protagonizada por Leonardo Dicaprio y Tom Hanks. Frank Abagnale Jr. en la actualidad es el director de Abagnale & Associates, una compañía financiera de consulta de fraudes, pero en su adolescencia, se haría famoso por ser un hábil estafador y falsificador de cheques, además de impostor. Tan sólo en 5 años, trabajó en ocho identidades distintas, entre ellas la de piloto áereo de PANAM, abogado, médico pediatra, agente de Servicio Secreto, y pasó cheques por un monto aproximado de casi US$ 4 millones. Finalmente fue atrapado en Francia, en donde cumplió condena en la cárcel, Suecia y Estados Unidos, para ser finalmente indultado al aceptar el ofrecimiento del FBI de cooperar en la lucha contra el fraude. A partir de entonces, escribió su propia biografía, varios libros y fundó su propia empresa. Abagnale vendería los derechos de filmación de su autobiografía en 1980, adquiriéndolos el productor Michel Shane en 1990 y finalmente Barry Kemp, quién ficharía a David Fincher para dirigir el film. Sin embargo, por otros compromisos de Fincher, el proyecto pasó a manos de Gore Verbinski, y finalmente al propio Spielberg, quién de productor pasó a ser director definitivo.
De esta forma, Steven Spielberg dejará de lado el cine de ciencia ficción para rodar la entretenida e increíble historia de este adolescente y hábil delincuente que burla al FBI en varias ocasiones, en concreto al agente Carl Hanratty, y que en términos de guión puede identificar dos esencias argumentativas. Primero, un drama íntimo, que enmarca a un adolescente de 17 años que tras la ruptura matrimonial de sus padres, busca no sólo llamar la atención de éstos estafando a cuanto se deje estafar sino inventándose vidas alternativas para tratar de llenar el vacío familiar y encontrar una identidad con la que a todas luces no logra dar, por más que intente maquillarla. Segundo, y no menos importante, la aventura independiente de un adolescente que también aprovecha la libertad de ser un hijo “divorciado de sus padres” para divertirse y burlar a la autoridad. En cualquier caso, Spielberg, gracias a un buen guión de Jeff Nathanson, logra una historia equilibrada, que en líneas generales tiene un ritmo correcto y dinámico, aunque algunos le critiquen ese afán de reducir ciertos comportamientos sociales y sus análisis al rol que juega la familia estadounidense como base de la formación de individuos responsables, íntegros y decentes. Este aspecto intrínseco en casi todas las películas de Spielberg, más lo increíble que resulta que el FBI sea tan inepto para no poder cazar a un adolescente defraudador, puede jugarle un poco en contra, aunque al parecer así fueron los hechos.
Con todo, Spielberg, que rara vez falla en controlar el ritmo de sus películas, tiene el tino de contar esta historia de forma agradable y controlada, con cierta nostalgia a las comedias de épocas y con una acostumbrada y destacada fotografía del polaco Janusz Kaminski, quién nos sumerge en los Estados Unidos de los 60s, una época por lo demás idílica para los nostálgicos de los ideales frustrados de igualdad y justicia social, y la represión política siempre presente, que ahoga esas esperanzas sociales. El trabajo de Kaminski no está completo sin el gran aporte de Jeannine Oppewall y Sarah Knowles, diseñadora y directora artística respectivamente, quiénes recrean de forma bastante sólida el New York histórico citadino así como las incursiones aéreas de Abagnale en la desaparecida PANAM y sus persecuciones por aeropuertos y hoteles. El eterno John Williams, que fue nominado a los Oscar por este film, aportó con la partitura musical, que tiene una especial esencia intimista, que recuerda por momentos al trabajo del también legendario Henry Mancini. Por cierto, mencionar que el propio Abagnale actúa en el film como el policía que captura a Leonardo DiCaprio, quien lo interpreta en el film. El único defecto que tiene la cinta es su duración que desemboca en una pérdida de ritmo notable cuando la película se acerca a su fin.
Las actuaciones son correctas, la cinta cuenta con un trío protagónico sólido, compuesto por un sorprendente y refrescante Leonardo Di Caprio que personificó a Frank Abagnale Jr., el cual comienza a participar en producciones más serias como ésta. el siempre pragmático y efectivo Tom Hanks, encarnó al agente Carl Hanratty, quién después de varios intentos por cazar a Frank, termina por simpatizar con él y hasta admirar su habilidad para engañar a empresas y corporaciones, habilidad por la que él apostará al sugerirlo para que trabaje para el FBI. Y finalmente el gran Christopher Walken encarna a Frank Abagnale Sr. en mi opinión, es el que se lleva todos los elogios como el patético padre de Frank, ex veterano de la II Guerra Mundial, evasor de impuestos y empresario fracasado, cuya decadencia personal y económica sirve de modelo a seguir por su hijo, para bien o para mal. En el reparto secundario, destacar a Martin Sheen como Roger Strong. Y a Amy Adams que encarnó a Brenda Strong la hija de este.
En definitiva, una película entretenida y agradable, con buenas actuaciones y un buen ritmo, que pretende principalmente mostrar una historia increíble sin llegar a adoptar una actitud crítica respecto a su contenido. La reconstrucción de ambientes es excelente: las calles, el vestuario, la fotografía... Todo nos transporta a esa América de los 60. No es una obra maestra a la altura de otros grandes trabajos del director, pero es una comedia dramática realmente infravalorada además de divertida y emocionante.