Podría ser perfectamente material para estudiar el TOC. Se reflejan perfectamente los síntomas y Jack Nicholson borda (una vez más) el papel de una persona con problemas mentales. Cierto es que la historia no merece mucho la pena y no es demasiado entretenida, pero por la actuación merece la pena. Una película entrañable que pasaría a ser del montón sino fuera tan buen reflejo de la enfermedad.