En 1981, tres mecánicos en crisis secuestran al futbolista Quini creyendo que es su boleto a una vida mejor. Pero pronto descubren que el crimen no es como en las películas, y que ser malo, cuando eres bueno, no es tan fácil.
Kay Scarpetta regresa a Virginia para retomar su trabajo como médico forense, enfrentándose a viejas relaciones profesionales y personales. Su vínculo complicado con su hermana Dorothy y los desafíos laborales ponen a prueba tanto su habilidad profesional como su fortaleza emocional.
Cuando un caso de asesinatos en serie se estanca, el FBI recurre a la Unidad de Análisis de Conducta de Quantico, especializada en estudiar la mente de los criminales. Mientras los detectives examinan pruebas, el equipo analiza comportamientos y patrones para anticipar los próximos movimientos de los asesinos.