Marzo de 2011. El Gran Terremoto de la Costa de Japón, catalogado como el cuarto más fuerte detectado en la Tierra durante los últimos 500 años, originó un tsunami con olas de hasta 15 metros de altura. En su camino se encontraba la central nuclear de Fukushima Daiichi. El accidente nuclear que ocasionó alcanzaría los mismos niveles de gravedad que el desastre de Chernóbil de 1986. Culpados por algunos, aclamados como héroes por otros, las personas involucradas en Fukushima Daiichi se deberán enfrentar a una amenaza mortal e invisible: un desastre nuclear sin precedentes.